Panorama Mercados Financieros
Comienzan a reflejarse en los mercados los problemas a los que se están enfrentando las principales economías del mundo.
En el caso de Estados Unidos, los datos económicos dados a conocer esta semana no hacen más que confirmar que el país se encuentra en las puertas de una recesión y encima los niveles de inflación no ceden, hecho que complica aún más el panorama. Si a esto le agregamos que continúan agravándose los problemas en el sector inmobiliario y de crédito el cóctel que obtenemos dista bastante de ser sabroso.
No mucho mejor luce la situación en Europa cuyas bolsas acumulan bajas estrepitosas en lo que va del año. Encima esta semana el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra decidieron mantener intactas sus tasas de interés de referencia (4% y 5,25% respectivamente) dejando en claro que su principal preocupación consiste en controlar la inflación aún a costo de poner en riesgo el nivel de crecimiento de sus economías. Esta política de mantener las tasas de interés (totalmente distinta a la aplicada por Estados Unidos que en los últimos meses la ha bajado en forma reiterada) no ha hecho más que debilitar a la moneda norteamericana y fortalecer al euro y a las monedas de los países emergentes. La fragilidad de la moneda norteamericana ha sido en cierta medida parte de la causa de las fuertes apreciaciones de los commodities (metales, petróleo, granos).
En el plano local no deja de sorprender el comportamiento que ha tenido el mercado de acciones. Si bien no se encuentra totalmente desenganchado de lo que ocurre en el mundo, junto con la bolsa de Brasil y otros países emergentes se las han arreglado para transitar un camino distinto al de los líderes y han contabilizado ganancias mayores en los días de alza y pérdidas sensiblemente menores en los días de baja, obteniendo como saldo un más que noble resultado dadas las condiciones imperantes.
